Un sistema operativo está conformado básicamente por cuatro módulos: Núcleo o Kernel. Administrador de memoria. Sistema de entrada/salida. Administrador de archivos. A veces se considera un quinto módulo: el intérprete de comandos o intérprete de instrucciones, el cual se encarga de "traducir" las órdenes que el usuario ingresa mediante el teclado u otros dispositivos a un "lenguaje" que la máquina pueda entender.